Después de 48 años y 3 meses de búsqueda, fueron identificados los restos óseos de Luis Mónaco y Ester Felipe, el matrimonio secuestrado en Villa María durante la última dictadura militar.
Sus restos fueron hallados juntos en la zona conocida como Loma del Torito, dentro del predio de La Perla, uno de los mayores centros clandestinos de detención y exterminio del país.
La noticia fue confirmada a su hija, Paula Mónaco Felipe, quien nació apenas 25 días antes del secuestro de sus padres y actualmente reside en México. Tras conocer la identificación, compartió un emotivo mensaje en sus redes sociales:
“Los buscamos tanto, los esperamos tanto. Hoy vuelven con nosotros y estamos flotando, con el corazón al galope, descubriendo una nueva y maravillosa forma de felicidad. Bienvenidos de regreso Ester y Luis, mamá y papá”.
El secuestro en Villa María
La madrugada del 11 de enero de 1978, un grupo de personas armadas y vestidas de civil irrumpió en las viviendas donde se encontraban Luis y Ester, en Villa María.
Luis Mónaco fue secuestrado del departamento que alquilaban. Los represores también robaron pertenencias, dinero, cuadros y el automóvil de la pareja.
Ester Felipe fue llevada desde la casa de sus padres, en camisón y chancletas. Allí dejaron a la familia amordazada y a la pequeña Paula, de apenas 25 días, durmiendo en su cuna.
Ester tenía 27 años y Luis 30. Ambos permanecieron cautivos en el Centro Clandestino de Detención y Tortura La Perla, según pudieron reconstruir años después los testimonios de sobrevivientes como Ana Illiovich y Liliana Callizo.
Quiénes eran Ester y Luis
Ester Felipe había nacido el 25 de marzo de 1950 en Las Varillas. Psicóloga, inteligente y comprometida socialmente, estudió en la Universidad Nacional de Córdoba y trabajó tanto en la Maternidad de Córdoba como en el Hospital de Villa Nueva, donde ayudó a crear el área de atención psicológica.
Luis Mónaco nació el 9 de septiembre de 1947 en Córdoba y creció en Saldán.
Periodista de vocación, trabajó como redactor, fotógrafo y camarógrafo en Radio Universidad y Canal 10 de la UNC. Cubrió el Cordobazo en 1969 y fue delegado sindical del CISPREN. Amante de la pintura y ferviente hincha de Belgrano, era recordado por su personalidad tranquila, aunque apasionada en sus convicciones.
Ambos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Ya instalados en Villa María, formaron su familia mientras Luis colaboraba con tareas periodísticas y trabajaba en el mercado de abasto de la familia Felipe, mientras Ester ejercía como psicóloga.
Memoria, verdad y justicia
En agosto de 2016, durante la megacausa “La Perla-La Ribera-D2”, fueron condenados los responsables de los secuestros, torturas y desapariciones cometidos en Córdoba durante la dictadura.
Hoy, casi cinco décadas después, la identificación de los restos de Ester y Luis representa un nuevo paso en la reconstrucción de la memoria y en la lucha incansable de familiares y organismos de derechos humanos.
Su regreso, esperado durante tantos años, cierra una herida imposible de olvidar, pero devuelve a su familia la posibilidad de abrazarlos nuevamente desde la verdad.
Fuente: Villa Maria vivo
